Sexo en la calle con un yogurín

Hace mucho que no os relato alguna de mis aventuras morbosas que me pasan a veces. Este verano ha sido prolífico en situaciones morbosas y muy picantes, esta es una de ellas, espero que os caliente tanto como a mí el recordarla 🙂

Este verano acudí a pasar un día al Parque de Atracciones, era verano así que sólo llevaba una camiseta de tirantes y un short bastante cortito.  Acudí con un grupo de amigos, y como era la única que quería subirse en el Abismo, una montaña rusa super chula, pues allá que me fui yo sola y me puse en la cola. Pronto me percaté que alguien que estaba detrás de mí me estaba mirando, era un chaval que no aparentaba más de 18 o 19 años (aunque luego resultó tener 25) He de reconocer que en ese momento me resultó divertido que un chico tan jovencito como yo pensaba que era me mirara, y de forma consciente me apoyé sobre una barra sacando el culo  sabiendo que él me miraría aún más, no puedo evitar que me de morbo que un tío me mire, sobre todo si es jovencito jejeeje. El chico en cuestión iba acompañado de un chavalito de unos 15 años, su primo, al que en un momento dado envió a comprar unas patatas o algo así. Fue el momento que aprovechó para hablarme, y enseguida me di cuenta que estaba intentando tirarme los tejos, lo cual me divirtió aún más. Cuando volvió su primo se las arregló para que el chaval subiera antes a la montaña rusa, de manera que se montó justo a mi lado. Cuando bajamos de la montaña rusa me dio su tlfno. Su forma de intentar ligarme me hizo mucha gracia, y a la vez me dio morbo, así que le escribí. Al cabo de unos días quedamos.

Eran las fiestas de la Paloma en Madrid, hacía mucho calor y había mucha gente en la calle. Al poco de vernos fue directo a mi boca y me besó, eso ya me puso cachonda. Fuimos a tomar unos mojitos, y al segundo o tercero la cosa ya estaba muy caliente, no parábamos de besarnos y nuestras lenguas no dejaban de tocarse, su cuerpo estaba muy cerca del mío y podía sentir una erección debajo de su pantalón. Decidimos que ya era hora de buscar un sitio menos concurrido para dar rienda suelta a nuestro calentón, qué ganas tenía de tener su polla en mi boca mmmm. Lo bueno del verano es que cualquier lugar es bueno, y nuestro calentón era tan grande que la verdad es que no llegamos muy lejos. En una calle no muy concurrida, entre unos árboles seguimos besándonos, tocándonos, no aguanté más las ganas y metí la mano dentro de su pantalón. Su polla estaba muy dura y era grande, como a mí me gustan. Él también perdió su mano por debajo de mi vestido, teniendo únicamente que apartar un poco mi tanga para sentir lo mojado que estaba mi coñito. No pude resisitirme a chupársela allí mismo, que entrara toda en mi boca. Quería que me follara allí mismo, así que saqué un condón de mi bolso, me quité el tanga y él me apoyó contra el árbol y me penetró. Nada más sentir su verga en mi coño me corrí, mi coño no podía estar más mojado. Cada embestida que me daba me ponía más perra, quería más y más, su lengua buscaba la mía, su polla no dejaba de follar mi coño, sentía un orgasmo tras otro… Después de eso seguimos nuestro camino para seguir con una noche llena de sexo, pero ese momento en plena calle contra el árbol aún hace que me moje cuando lo recuerdo.  Y es que qué ricas son las cálidas noches de verano mmmm.




3 Comentarios en “Sexo en la calle con un yogurín

  1. Javi.malaga

    Uau Montse, eres increíble… Esa perversión y adicción por los jovencitos me encanta, porque pensar que yo puedo see uno de ellos… Solo sueño con eso.. Con 25 años y encantandome mujeres como tu…

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  2. Vicky

    A mi mientras mas teen sean me ponen más, y ese de 15 hubiera sido mi comida segura. Adoro esas fachas de “niño crecido” y llegúe a probar algunos con pelo incipiente pero son los menos a esa edad. Igualmente a mi me dejan muerta de tanta faena y yo ni loca me arrepiento, soy feliz.

    Un beso, cariño. Adoré tu relato.

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