Mis Relatos

Los Relatos Eróticos de Montse Swinger…

Montse

El hombre de la habitación del ático

No sabía bien qué me iba a encontrar mientra subía en el ascensor. Había visto algunas fotos, habíamos charlado por whatsapp, pero nunca nos habíamos visto en persona. Habitación 1546 me dijo, al llegar al hotel y entrar en el ascensor vi que la planta 15 era la última, la planta de las suites. Llegué a la puerta y llamé. Me abrió la puerta un hombre alto, con cabello negro, muy negro, peinado hacia atrás, corto pero largo, piel morena, ojos oscuros y mirada profunda, sonrisa arrebatadora, tremendamente atractivo…. Me excité desde ese momento. Llevaba una camiseta blanca interior y unos pantalones de sport grises. La habitacion era realmente preciosa, luz tenue, música suave. Él me dijo susurrando “Please tell me if something you don’t like, I want you enjoy” En ese momento mi tanga ya estaba empapado. Llevaba un vestido corto, era primavera pero parecía verano, así que no llevaba medias. Me acerqué a él, olía muy bien, pegué mi cuerpo al suyo y sólo sentí, sin pensar en nada. Abrí mis labios y los posé en uno de sus pezones, sentí que se ponía duro enseguida, le gustaba. Seguí besando su cuerpo, él me acariciaba, yo guié sus manos hacia mi cintura, él fue bajándolas, yo le invité a meterlas debajo del vestido. Sus manos eran grandes, suaves, sabían lo que hacían. Mis labios siguieron subiendo, besé su cuello, olía tan bien…. Llegué a su boca, sus ojos buscaron los míos, nuestras bocas se acercaron lentamente la una hacia la otra, me estremecí en el primer contacto. Sus besos me pusieron a mil, me quité el vestido, quería sentir su piel contra la mía. Él con un rápido movimiento desabrochó mi sujetador, observó mis pechos con deseo, caminó hacia atrás y me arrastró hacia él, se sentó al borde de la cama, no dejaba de mirar mis pechos. Entonces hundió su cabeza entre ellos y los besó, los acarició, jugó con mis pezones, yo hundí mis manos en su cabello oscuro, al borde del clímax. Entonces me quité el tanga, él bajó su pantalón y dejó al descubierto su miembro. Un pene grande, largo y duro. Le empujé hacia atrás y me senté encima, volví a besar su cuello, sus pezones, fui bajando por su abdomen, quería probar esa polla, mis labios besaron la puntita, suave, despacio, sin apartar mi mirada de la suya. Poco a poco la metí en mi boca, cada vez más al fondo, cada vez más rápido. No podía parar, era deliciosa. Él me miraba retorciéndose de placer, eso me excitaba aún más. Tras unos minutos él me trajo hacia mí, me preguntó si había traído condones. Los saqué del bolso, cogí uno, lo abrí y se lo puse. Me senté encima de él y sentí como entraba en mi sexo húmedo y caliente. Comencé a moverme lentamente, él también se movía y cada vez h undía más su pene en mi coño, el placer era indescriptible, tardé poco en correrme. Y tardé poco en correrme otra vez, los orgasmos se acumulaban uno detrás de otro. Entonces me dio la vuelta, siguió follándome ahora encima de mí, besándome con pasión y dulzura, salvaje y tierno a la vez, desde luego sabía cómo hacer disfrutar a una mujer. Entonces me dio la vuelta, se tumbó sobre mí y sentí que su polla buscaba mi culo, me estremecí de deseo al adivinar lo que vendría después. Estaba tan excitada que cuando su pene duro y grande se acercó a mi ano éste se abrió solo dejando el paso a su polla, despacio pero a paso firme, hasta que toda su verga estaba dentro de mi culo. Entonces comenzó a moverse y volví a alcanzar el clímax, nunca me habían follado el culo de esa forma, no quería que terminara nunca. Después, se apartó de mí, cambió el condón y me atrajo hacia él para que me sentara a horcajadas y volver a sentir su polla. Le encantaba que le pellizcara los pezones mientras me la clavaba cada vez más dentro y yo me movía en círculos sobre él. Después giré, seguía encima de él pero con mi culo hacia él, sabía que mirarlo y poder tocarlo le encendía cada vez más. Entonces me dijo, “Now is my turn” Me tumbó sobre la cama y me la clavó tan adentro que me corrí una vez más mientras que él llenaba el condón con su leche. Y nos quedamos así un rato, inmóviles, piel con piel, acariciándonos, besándonos, reposando todo lo que habíamos sentido, con ganas de volver a empezar…..

Sexo en la calle con un yogurín

Hace mucho que no os relato alguna de mis aventuras morbosas que me pasan a veces. Este verano ha sido prolífico en situaciones morbosas y muy picantes, esta es una de ellas, espero que os caliente tanto como a mí el recordarla 🙂

Este verano acudí a pasar un día al Parque de Atracciones, era verano así que sólo llevaba una camiseta de tirantes y un short bastante cortito.  Acudí con un grupo de amigos, y como era la única que quería subirse en el Abismo, una montaña rusa super chula, pues allá que me fui yo sola y me puse en la cola. Pronto me percaté que alguien que estaba detrás de mí me estaba mirando, era un chaval que no aparentaba más de 18 o 19 años (aunque luego resultó tener 25) He de reconocer que en ese momento me resultó divertido que un chico tan jovencito como yo pensaba que era me mirara, y de forma consciente me apoyé sobre una barra sacando el culo  sabiendo que él me miraría aún más, no puedo evitar que me de morbo que un tío me mire, sobre todo si es jovencito jejeeje. El chico en cuestión iba acompañado de un chavalito de unos 15 años, su primo, al que en un momento dado envió a comprar unas patatas o algo así. Fue el momento que aprovechó para hablarme, y enseguida me di cuenta que estaba intentando tirarme los tejos, lo cual me divirtió aún más. Cuando volvió su primo se las arregló para que el chaval subiera antes a la montaña rusa, de manera que se montó justo a mi lado. Cuando bajamos de la montaña rusa me dio su tlfno. Su forma de intentar ligarme me hizo mucha gracia, y a la vez me dio morbo, así que le escribí. Al cabo de unos días quedamos.

Eran las fiestas de la Paloma en Madrid, hacía mucho calor y había mucha gente en la calle. Al poco de vernos fue directo a mi boca y me besó, eso ya me puso cachonda. Fuimos a tomar unos mojitos, y al segundo o tercero la cosa ya estaba muy caliente, no parábamos de besarnos y nuestras lenguas no dejaban de tocarse, su cuerpo estaba muy cerca del mío y podía sentir una erección debajo de su pantalón. Decidimos que ya era hora de buscar un sitio menos concurrido para dar rienda suelta a nuestro calentón, qué ganas tenía de tener su polla en mi boca mmmm. Lo bueno del verano es que cualquier lugar es bueno, y nuestro calentón era tan grande que la verdad es que no llegamos muy lejos. En una calle no muy concurrida, entre unos árboles seguimos besándonos, tocándonos, no aguanté más las ganas y metí la mano dentro de su pantalón. Su polla estaba muy dura y era grande, como a mí me gustan. Él también perdió su mano por debajo de mi vestido, teniendo únicamente que apartar un poco mi tanga para sentir lo mojado que estaba mi coñito. No pude resisitirme a chupársela allí mismo, que entrara toda en mi boca. Quería que me follara allí mismo, así que saqué un condón de mi bolso, me quité el tanga y él me apoyó contra el árbol y me penetró. Nada más sentir su verga en mi coño me corrí, mi coño no podía estar más mojado. Cada embestida que me daba me ponía más perra, quería más y más, su lengua buscaba la mía, su polla no dejaba de follar mi coño, sentía un orgasmo tras otro… Después de eso seguimos nuestro camino para seguir con una noche llena de sexo, pero ese momento en plena calle contra el árbol aún hace que me moje cuando lo recuerdo.  Y es que qué ricas son las cálidas noches de verano mmmm.

Montse running

Sexo y running

¡Hola amores! Quería compartir con vosotros una experiencia muy morbosa que me ocurrió hace unos días. Como ya sabéis practico el running, y hace unos días salí a correr como muchos días. Ahora en verano salgo siempre de noche para evitar el calor y aprovechar temperaturas más suaves. Iba corriendo con mi musiquita puesta cuando noté que alguien corría a mi lado y me pareció adivinar que me estaba hablando, al girarme me encontré con un chico que conocía. Se trataba de un compañero de mi gym que la verdad me pone bastante, sobre todo desde que me dijo que había visto mis vídeos en internet y que le gustaban mucho. Desde entonces hemos tenido un jueguecito de tonteo pero sin llegar a nada. Leer Más

Montse swinger San Fermines

Fin de semana loco en San Fermines

Hola amores,

Perdón por teneros un poco abandonados, julio y agosto suelen ser meses en los que no tengo mucho tiempo para emitir por la cam ni para actualizar la web, prometo que en septiembre todo volverá a la normalidad 🙂 Con unos días de retraso quiero compartir con vosotros mi finde loco en las mejores fiestas, los San Fermines. No me gustan los toros la verdad, y por eso durante muchos años me negué a visitar Pamplona en estas fiestas. Pero finalmente fui un año a raíz de unos amigos y el ambiente me conquistó, siendo este el cuarto año consecutivo que acudo a los san fermines. Para quien no haya estado nunca en San Fermines en Pamplona decir que nada más llegar te impresiona ver a todo el mundo vestido igual, ropa blanca (algunas personas combinan el rojo y el blanco en sus vestimentas, aunque lo mayoritario es vestir todo de blanco) fajín rojo y el indispensable pañuelo rojo que se pone en el cuello tras el chupinazo y allí permanece hasta el pobre de mí. Hasta ahora nunca he vivido un chupinazo en Pamplona. la verdad es que nunca me ha cuadrado, pero suelo visitar las fiestas durante el fin de semana, y este año volví junto a Larby y unos amigos, todos del ambiente liberal. Leer Más

Montse swinger Cumlouder

Follada en los baños

Llevábamos un tiempo hablando por whatsapp, la atracción era mutua, nos teníamos ganas el uno al otro, pero la distancia había impedido que se produjera el encuentro.  Entonces yo viajé a Barcelona, ahí se mostraba la oportunidad. Llegó el día en el que íbamos a coincidir en el mismo sitio, al llegar allí le vi, era más alto de lo que había imaginado. Me miró disimuladamente para que nadie se percatara de lo que quería decirme con la mirada, pero yo capté el mensaje rápidamente. Leer Más

Montse

Visita al baño con final feliz

Después de una jornada dura de trabajo tocaba relajarse: una terracita para disfrutar de la primavera recién llegada, unas cervecitas, un poquito de interesante conversación… Cuánto más tiempo pasaba hablando con mi interlocutor más morbo me daba, más ganas me daban de hacer algo más que conversar, aunque yo sé ser prudente cuando hay que serlo, ya que no estábamos solos. Las cerves dieron paso a una cenita, así que el grupo decidió acudir a un agradable restaurante a deleitar una deliciosa cena, donde seguimos conversando con el resto del grupo, aunque yo no podía evitar sentirme excitada, me sentía cada vez más atraída por ese chico que de primeras no me había llamado para nada la atención. Leer Más

Montse swinger

Follada en un taxi por un fan

Hola amores, hacía tiempo que no escribía un relato, ya iba siendo hora jejeje. Supongo que la mayoría habréis visto mi escena en Fake Taxi, pero he de confesar que no era la primera vez que follaba en un taxi. La primera vez fue en un taxi de Madrid, con un fan, y quiero compartirlo con vosotros 🙂

Hace tiempo que entraba en mi cam un chico jovencito, de unos 22 años, que era taxista. Me encantaba cada vez que entraba a verm, o cuando me llamaba a mi línea erótica 803402803, porque me daba mucho morbo cómo me hablaba, o cómo me miraba cuando ponía su cam. Un día de los que me llamó me dio su teléfono “para cuando necesites un taxi” me dijo. Y yo lo apunté. Leer Más